Ir al contenido principal

La herida


Así empezó el 2012…

Inconscientemente y siempre empiezo por el lado izquierdo, será porque el espejo está inclinado hacia mi lado derecho al verlo. Me he acostumbrado a afeitarme bajo la lluvia en estos meses, lo hice. Como todas las mañanas, tengo que continuar… con el lado derecho, algo extraño sucede y presiento a mis pensamientos como un vacío eterno hasta que se incrustan las miles de hojas que leí  y releí de la denuncia que me impusieron, el último viaje a Oxapampa y una gota de sangre cae. 
Comienzo a sangrar y trato de llevarme toda la cantidad de agua posible al labio superior que ya está teñido. Levanto el rostro para no causar presión, doy un paso hacia atrás y resbalo…

Me encontraba allí, tendido boca arriba mientras la llovizna se hacía lluvia. No pude contenerlo: un llanto se desencadenó, no lo sentí mío aun tenía el cuerpo tremulento. Busqué el porqué lo hacía, pero me sentí efímero.

Tan corto como esperar a que se forme un coágulo, tan corto como el tiempo que resta para terminar la universidad e irme de esta ciudad. Buscar un refugio a mi existencia y salvaguardarlo a través de la percepción de otros mucho más ajenos.

Todo esto empezó luego del año nuevo, cuando sufrí la resaca de la mezcla del martini, whisky, vodka y saliva. Lo cargué por varios días y decidí no volver a libar, entonces razoné que la falta de adormecimiento había sido desesperanzador, provocó que me mezcle con las cosas reales esencialmente y fuese un objeto más que yace en la dimensión de las cosas que carecen de algo que nosotros hemos denominado “alma”.

La segunda punzada sentida fue cuando volví a sentirme solo y escuchaba a Marco AurelioDenegri comentar sobre este tema relacionado con la juventud del siglo XXI. Él estaba en lo correcto, y yo me veía como una araña que teje redes por todas las direcciones para no sentirse sola: el sentido de la conectividad (aunque nadie responda, comente, retuitee o le ponga me-gusta). Comprendí lo dificultoso que puede ser terminar intempestivamente una amistad de más de un par de años y zas… escaparse porque la cobardía (razumovich) siempre está presente en esos momentos. Tenía que volver a caminar por las calles solo.

La tercera que dolió más fue cuando me negaron un trabajo por una denuncia de la cual desconocía hasta que al día siguiente por la mañana encuentro un manojo de papeles sellados y resellados por todo lado, busco mi nombre y me entero de todo. “Gracias a las prácticas, a los colaboradores untuosos y a mi desesperación por buscar información resaltante”.

Las heridas que llevaba se habían concentrado en una y estaba purulenta.

Me levanto y me dirijo a la ducha mientras todo lo que me rodea es aciago. Voy al espejo más cercano para ver el estado de la herida que me había hecho en el labio superior: un coágulo seco, oxidado, añejo y viejo.

Recibo un par de llamadas y se me confirman nuevas labores para cumplir en la oficina de Relaciones Públicas de mi universidad. Doy un respiro suave. Vuelvo a probar un poco de alcohol, se hacen más viables las cosas con respecto a la denuncia. Todo parece estar mejorando.

Aún estoy pasando por la “transición bipolar”, como denominé al estado inestable en el que me encontraba totalmente sumergido y disponía de actitudes que con facilidad eran mermadas por la susceptibilidad –exagerada–.    

Ahora todas las cosas me resultan efímeras, pero no por eso dejo de esforzarme por conseguir algo, quizás en el poco tiempo de duración de las cosas y/o situaciones compartidas radique lo especial y esencial del porqué existen esas cosas y/o situaciones. Algunas ya las viví y como correspondió siguieron su tránsito, no puedo volverlas a buscar a que se repitan una vez más. Aún creo en que el futuro es la mejor forma para sentirse bien, porque aunque lo planifiquemos, siempre vendrán cosas que nos puedan causar heridas o nos puedan hacer rozar el toque mágico de lo humano, tal vez denominado felicidad. Después de todo sé que esta situación también será efímera, aunque quisiera que dure más, porque ahora puedo distinguir con mayor claridad entre lo vulgar, lo retórico, lo apreciable y lo que es digno llamarse inefable… exactamente esto.

Al terminar aquel día, la herida dejó de sangrar, pasaron tres días y sólo pude observar una pequeña cicatriz de medio centímetro. Me alegré asolapadamente.

Hasta un próximo lunes.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La Navaja

Más de 10 horas en la universidad  por día durante la semana, un sueño (intento de pesadilla) que me despertó sudoroso y un fin de semana en el que volví a probar aquel mundo oscuro que siempre contenemos en nuestras mentes retorcidas.
Había terminado de comprar el pan de la mañana de la típica tienda de la esquina, de pronto entra un joven que hábilmente posiciona una navaja en mi rostro, lo sentí tenso, firme, a punto de insertarse en mi piel. Me sujetó para llevarme a mi casa, vi hacia las ventanas del segundo piso, divisé a mi tío, le mandé un mensaje. “Sal”. Fácilmente mi tío se aproximó y pudo librarme del maleante que había tirado su navaja, la tomé y me dirigí hacía él para propinarle un certero corte en todo el cuerpo…
Desperté y quise interpretar todos los elementos simbólicos que tuve en ese sueño… pero los síntomas de la gripe y una creciente picazón en los ojos me llevaron nuevamente a los brazos de Morfeo.
No quería levantarme, tenía fiebre y dolor muscular, pero tenía que …

Cuchicanca: IV Festival del lechón en Orcotuna

Un fin de semana cualquiera, piensas "¿adónde voy ahora?", extrañamente prendes el televisor y te enteras de un festival de lechón, sin cuestionar nada, alistas la cámara de fotos, algo de sencillo en el bolsillo y sobre todo: muchas ganas para comer, conocer y caminar.
El destino: El distrito de Orcotuna.
Toponimia: ORCO – Cerro y TUNA – Rincón Ubicación: Ubicada en la provincia de Concepción, región Junín, Perú.
¿Cómo llegar?
Si vives en Huancayo, se encuentra a 15 kilómetros, en la margen derecha del río Mantaro. Si chapas una combi llegas en 20 minutos, en tu troncomóvil (particular), en diez minutos.
Si vives en Lima, viaja a Huancayo. Y si vives en el extranjero, viaja a Perú.
Una de los platos más reconocidos de la zona es el lechón, es por eso que se han ganado el apelativo de "cuchicancas". Así que para impulsar el turismo, al igual que en los últimos años, se realizó el "IV Festical del lechón".
Tenía que aprovechar el momento, ya que soy amante de la c…

A todas ellas

Hoy es el Día Internacional de la Mujer, unas celebran y otras conmemoran, algunas buscan un pretexto para recibir un regalo o un saludo y algunas otras siguen luchando por lograr una auténtica igualdad de derechos, y es que por muchos años de historia la mujer ha sufrido un estigma, que aún en muchos país padecen mediante la violencia, la represión y miles de formas que la propia cultura manifiesta en cada territorio, lo bueno es que la culturas son cambiantes y modificables. Hoy tengo presente a todas, a las que son madres, a las que no lo son, a las que quieren serlo pero no pueden, a las que no quieren serlo y lo son, a las que lo son y se arrepienten, a las que no lo son y no pretenden serlo; a las madres adoptivas, a las que lo son a la fuerza, a las que desarrollan el instinto maternal y a las que no, a las que no desean una familia y las que tienen una, a mujeres con muchos hijos, a las mujeres que perdieron a sus hijos, a las que creen que tener hijos varones es mejor que tene…