Se te cayó el diente, huacón

“La semana de la calidad universitaria” fue puro relajo. Aproveché esos días para visitar Mito, ver Harry Potter y las reliquias de la muerte, soñar (cosa que no hacía desde marzo) y andarle de interpretador de símbolos oníricos.

Hace dos semanas pasaron el dato que la Huaconada había (y sigue siendo) nominada o candidata para hacerse sitio como Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad al igual que la Danza de tijeras. No fue para poco, me sentí extrañamente contento… aunque me mantenía escéptico. Los medios locales sólo informaban, nada más. Sólo se comentaba, nada más. Sólo se rumoreaba, nada más, Sólo se decía y luego se olvidaba, nada más.
Uno de esos rumores, chismes, susurros o cualquier tipo de ruido convertido en noticia llegó hasta mis oídos: el fin de semana se hará una celebración especial en Mito por esta nominación, decía la narradora del noticio local. Bueno, como el año nuevo no creo podré pasarlo aquí, entonces fui con todas las ganas para ver nuevamente a loas huacones danzar alrededor de su plaza principal. Ufff… hace diez años que no retornaba a Mito.
Mito está a media hora (en bus) de Huancayo, si vas con tu troncomóvil… en veinte minutos por la margen derecha. (Más info del ditrito, en Wikipedia)
Llegué, me bajé en la carretera  y no veía nada diferente, el distrito seguía igual. Tuve que caminar la angosta callecita que lo une al mundo exterior. No se escuchaba nada… me sentía algo desconcertado, estaba a punto de decir: ¡PLOP! Pero no, ya a una cuadra de la plaza un sonido suave podía percibir. Pregunté a algunos pobladores si tenían preparado algo.
   -No, en año nuevo será.
   -¿Saben que ahora la Huaconada está nominada para ser patrimonio cultural inmaterial de la humanidad?
   -Así nos han dicho esos señores del canal 4 que están grabando ahorita en la iglesia.
   -O sea… no habrá nada.
  -Sólo los que están en la esquina han salido danzando para que los graben. Es que casi todos los que danzan no viven aquí, son de Lima o vienen de otros países.
   -Ah, bueno… gracias.
Fui para la esquina que me indicó y vi huacones, sí, los vi, pero con varias cajas de cerveza en el piso, ya no danzaban. No me animé a preguntar nada y fui para la iglesia.
Un reportero gordo, colora’o, cabello trinchudo y amarillento entrevistaba a una señora mientras el camarógrafo gordo, colora’o, altazo y rapado hacía tomas a la cúpula que ahora lucía unas pinturas (de estilo moderno, por así decirlo). La saqué unas fotos.
El altar daba la impresión de cercanía al cielo, las dimensiones se habían manejado bien: un Jesús elevado en rescoldo. Salí y me senté un rato para esperar y tratar de comprender el significado del monumento imponente a Poseidón (Neptuno) al centro de la plaza. Los reporteros también salieron y comenzaron a despedirse del pequeño grupo que ya se despedía entre sí. Comenzó a correr mucho viento, las nubes se tornaron plomizas y no me quedó otra que volver…

Ya Harry Potter se había estrenado hace dos semana, no pude ir al estreno porque estaba en parciales y andaba con las monedas contadas. Junté un poco para ir durante esta semana que pasó.
Mientras hacía la cola sólo pensaba que esta vez sí podré disfrutarla visualmente ya que no he leído el sétimo libro del cuatro ojos, perdón, de J. K. Rowling. Simplemente porque las veces anteriores ya había leído antes de estrenarse la película… como que me pareció que la película iba muy rápida, no me emocionaba mucho en las escenas de suspenso, etc… Mejor aún que esta última parte la han divido en dos, porque decidí primero, ver la película, leer todo el libro y ver la segunda parte. Obvio que los mejores finales se dan en los libros. Bueno… empezó la película, Snape entra a la mansión de Malfoy y… blah, blah, blah, véanla. Por momento Harry Potter o mejor dicho Daniel Radcliffe me provocaba cierta sorpresa porque ahora ya no lucía lampiño como antes, ya se le notaba la barba y bigotes a medio crecer, esos aires de tío al que yo tampoco puedo negar y que es bacán. Realmente toda esta saga me ha acompañado durante muchos años, más en los que un día usas chupón y al día siguiente un cigarro.

Tuve tres sueños diarios consecutivos.
Primero. Soñé que se me rompió un diente y sangraba a chorros. Tanto que ya parecía uno de los decapitados de Kill Bill.
Segundo. Me encontraba en unos pastizales y buscaba a alguien para que me pueda sacar la mitad de diente que aún permanecía como incrustada en la encía.
Tercero. Aquí sí fue más interesante. Seguía con el diente roto y con la encía sangrante, cargaba una tortuga galápagos en los brazos. Tenía que llegar a un cementerio, porque ahí se encontraba uno de mis tíos para que me extraiga el diente totalmente. Un río muy cargado me impedía cruzar, vi a un costado y un montículo de barro me ayudó a cruzarlo. Entré al cementerio que se estaba empezando a inundar, la tortuga comenzó a parir miles de pequeñas tortugas que tuve que ir rescatando del trayecto que tomaban hacia las zonas pantanosas. Hasta que pude llenar una caja con todas las crías y alguien me palmeó la espalda diciéndome: se te ha caído el diente, huacón.
Le conté a mi abuela y me dijo: alguien va a morir. Dudé y saqué el libro de uno de mis tíos, Gran enciclopedia de los sueños de Pamela Ball (no es boluda). Busqué la palabra diente, me mandó a la página 138: Cuerpo.
Y lo encontré.
Dientes: Popularmente, se supone que los dientes representan sexualidad agresiva, aunque, más bien, significan el proceso de crecimiento hacia la madurez sexual. Los dientes que caen o salen con facilidad indican que advertimos que atravesamos cierta transición, parecida a la que va de niñez a vejez e incapacidad. Si los dientes que caen nos causan angustia, sugieren miedo a volverse viejo y no deseado o ansiedad ante la madurez. Si una mujer sueña que se los traga, quizás exista una alusión al embarazo.
Eh… obvio, no estoy embarazo. No se me ha caído con facilidad el diente. Más claro que el agua no puede estar, coincide con mi edad, estoy entrando a mi etapa de apogeo sexual (por así decirlo). La sangre (Pág. 348) es portador de vida o fuerza vital… o sea, tengo que meterme al gym sí o sí. El cementerio (Pág. 114) eliminación de alguna parte de nosotros o que hayamos dejado de emplear… O sea, toca cantar “ya lo pasado, pasado, no me interesa”. Tortuga (Pág. 377) símbolo de larga vida… lo dudo, porque al final esa larga vida se me fue de a poquitos (crías). Agua (Pág. 50) purificación, limpiar la contaminación que experimentamos durante la vida, también renacimiento espiritual: fuerza de vida… redundante. Río (dentro de la palabra Agua) y cruzándolo significa que se avecinan grandes cambios… tal vez. Inundación (dentro de la misma palabra) estamos creándonos dificultades innecesarias… ya me lo dijeron una vez y creo mediante este sueño estoy siendo conciente de que por las… me he hecho un tacu-tacu de las cosas más simples.
Harry Potter y el diente (que son lo mismo) han influido en esta trilogía de sueños al igual que la tortuga y la Huaconada. Ahora que se me ha caído el diente, queda disfrutar de esta etapa, porque los cambios no se notan… se ven luego de muchos años.

Hasta un siguiente lunes.

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