Tres
Los ecos de las bombardas llamaron la atención de todos los pueblos aledaños, las chispas se expandían entre lo más alto de las montañas; desde Mayunmarca, Serapio que languidecía pudo despertar, sobó su vientre y alistó el mejor traje para emprender camino hacia Cosme , donde los poblanos llegados de muchos lados, mayormente de Lima, empezaban a festejar a las tres vírgenes: del Rosario, Cocharcas y Santa Clara. Tal vez soportaría las seis horas de caminata más el hambre hasta llegar o quedaría en medio del intento y del sendero. Catarata Tirol, La Merced La neblina despejó y a lo lejos empezaron a escucharse el sonido de las aves en medio de la selva. El despertador sonó y nadie pudo ponerse en pie para apagarlo, Carol pudo atinarle con el zapato y la sala quedó nuevamente en silencio. Los cuerpos yacían en el sillón y las camas. O fue el hambre que provocó en ellos un zumbido que fue acelerando hasta que la jovencita de cabello alborotado dijo: “¿Nadie piensa comer?”, ...