lunes, 25 de abril de 2011

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Chibolos drogos


Después de los resultados de la primera vuelta de las Eleccions 2011, supuse que mucha gente se fumó sus respectivos porritos, pero no, fueron reales: Ollanta y Keiko a segunda vuelta. Mejor me pongo a escuchar al drogo Pete Doherty luego del relax de la Semana (tranca) Santa.



Si no te alcanzó el dinero para viajar por Semana Santa (Tranca), fácil te armaste un porrito y tuviste un viaje mucho más largo, tal vez en el tiempo para ver la crucifixión en vivo cuando al que quisieron crucificar fueron a ti. Si paraste la idea, es porque eres de la mancha del Pete Doherty, Amy Winehouse, Kate Moss y el drogo de la esquina.



Durante la primera década de este milenio los oídos de todos han retumbado con nuevos sonidos británicos (cuasi reciclados): Coldplay, Keane, Muse, Franz Ferdinand, Artic Monkeys, Florence and The Machine, Gorillaz y The Libertines, que se han consolidado un buen espacio musical ya sea por una o más de un par de canciones que todos la piden en los karaokes. La mayoría de los grupos mencionados siguen juntos, a excepción de The Libertines… ¿qué pasó?

Cuenta la historia universal de Wikipedia (algunas revistas, noticias y rumores de la universidad) que una de las mejores bandas de post-punk del 2000 fueron Los Libertinos, encabezado por Pete Doherty y Carl Barât, ambos medio andrógenos, medio pastrulos, medio raritos y medio amantes… de la música, dieron como resultado su primero disco “Up The Bracket”, con rolas ruidosas –y a mi opinión, la más representativa la que titula el álbum–.
Ah… si no la has escuchado, en el siguiente video los apreciarás en todo su alucinante esplendor.






Te quedaste mudo luego de ver a una chica bailando como con ganas de ir al baño, a unos chibolos dejadazos, poco poseros y una rola muy sincera, bueno, ellos son (o eran) así. Pero como en toda banda el que más llama la atención es el vocalista (o primer vocalista), Pete Doherty se convirtió inmediatamente en el centro de atención de muchas revistas, no por su destacada participación con la banda, sino porque este viejo con cara de niño bueno se metía de la buena: desde marihuana hasta heroína. NO, DEFINITIVAMENTE NO ESTOY HACIENDO APOLOGÍA AL CONSUMO DE ESTOS ESTUPEFACIENTES. Porque este flaco de más de un metro setenta se chapó a la modelo Kate Moss y ambos terminaron más malogrados que Hemingway, Juan Rulfo, Martín Adán, Onetti, Baudelaire y toda la sarta de alcohólicos que se fueron volando al cielo con el hígado en la mano. De aquella relación, nada bueno se dio, ella se fue a robar tiendas, él a dejar la banda luego de su segundo disco con The Libertines y tocar con Babyshambles. Todo un loquerío: nada quedó de aquél pequeño Pete destacado en el colegio, que iba a concursos de poesía y era todo un “angelito de mamá”.



Por eso y por muchas cosas más, deja las drogas yaaa.



Hasta un siguiente lunes.
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